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El Cementerio - por el Rabi Efraim Zik

"Dios prometió a Abraham Ayinu que el va a heredar la tierra de Israel"

Y a pesar de esa promesa el primer terreno que compró Abraham Avinu en la tierra prometida fue la cueva de la Majpeila como un lugar de sepultura para su esposa Sarah. Desde la época de Abraham Avinu, el cementerio es la primera institución de toda comunidad. Incluso en el Perú la comunidad fue organizada por la necesidad de consagrar un terreno para enterrar a los fallecidos judíos. Antes del año 1875, los judíos eran enterrados en un cementerio gentil, en el cementerio británico, donde fueron enterrados cuarenta judíos desde el año 1851 hasta 1874.

El 30 de Enero de 1875, "vendió" Enrique Meiggs a la Sociedad de Beneficencia Hebrea cuyo Presidente era el señor Herzberg, un terreno de 10, 684 varas cuadradas, con el fin de fundar ahí un cementerio judío. La suma era irrisoria, la vendió en S/.106.84 soles, un centavo por cada vara. El señor Herzberg explica en su discurso que igual a nuestro patriarca Abraham, ellos no querían recibir de regalo el terreno, sino comprarlo, y el señor Enrique Meiggs supo regalar este terreno bajo la forma de una compra. El 29 de marzo de 1875, se fundó el cementerio con el acto de colocar una placa de mármol en el cual están grabados los nombres de 90 judíos que colaboraron con la construcción del cementerio, ahí encontramos nombres de judíos franco-alemanes, judíos ashkenazi y sefaradí. La primera fosa fue cavada el 7 de noviembre de ese mismo año, y ahí fue enterrada la señorita Mina Rosenberg, nacida en Bronberg, Alemania y fallecida a los 37 años.

El Profesor León Trahtemberg explica que en los años 70 del siglo XIX, hubo una epidemia en Lima que causó la muerte de varios judíos y hubo la necesidad de organizarse y preocuparse de la sepultura de las víctimas para apoyar a huérfanos y viudas. Una necesidad que motivó a los judíos, que por lo general eran agentes de ventas en compañías europeas, a organizar y formar la sociedad de beneficencia hebrea.

Podemos decir que hasta los años 20 del siglo XX era el cementerio Baquíjano, era la única institución judía en Lima. Durante estos años el que asumió el cargo del cementerio fue el señor Oscar Alexander, que en su casa de préstamo en la caja fuerte, guardaba los documentos y la llave del cementerio. El señor Aprijaskis cuenta que cuando fallecían judíos en los años 20, había que buscar al señor Alexander para que entregue la llave. En aquel entonces no había que arreglar con el Bikur, sólo había que preocuparse de devolver la llave al señor Alexander. En 1937 cuando fue fundada una comunidad de judíos de habla alemana, el señor Alexander pasó la inscripción de la comunidad antigua de 1870 y junto a eso los derechos sobre el cementerio judío de Baquíjano. El 4 de Febrero de 1942 por iniciativa del señor Max Geller, se constituye y funda la Sociedad de Sociedades Israelita del Perú, conformada por tres delegados de cada una de las tres organizaciones judías, sefaraditas, ashkenazi y de judíos alemanes. La presidencia era rotativa. Con su fundación asumió esta organización el cargo para el manejo del cementerio.

El 12 de Setiembre de 1946, la Unión Israelita, representada por el señor Max Geller, con los señores Najman, Varón, y L. Weil y Mayer por la sociedad sefaradita y 1870 respectivamente, compran un lote de 21,0000 m2. Por la suma de 160,000 soles para ampliar el cementerio.

Unos cuantos todavía se acuerdan la ceremonia de "Hakafot" (vueltas) que hizo el Rabino Brener para consagrar este terreno para el cementerio. En 1762 bajo la presidencia del Sr. Roberto Feldman, se volvió a ampliar el cementerio. Algunas anécdotas interesantes sobre alguna de las tumbas. El cementerio antiguo fue construido en forma transversal a la calle, ignorando que de acuerdo a la costumbre judía los muertos deben de ser enterrados cuando sus pies están en dirección a Jerusalén, simbolizando que en el momento en que van a resucitar se levantarán y caminarán directo hacia el templo.

Cuando llegó a Lima el Rabino Shalem, él insistió en cambiar la dirección, así que los muertos serían enterrados con dirección a Jerusalén.

El 11 de Febrero de 1951, fue enterrado el señor Neftalí Flexer y su tumba quedó en forma distinta a todos las demás. Tres días más tarde falleció la señora Miriam Alcabes Behar de Buchuk y ella también fue enterrada con dirección a Jerusalén, pero parece que se equivocaron y la enterraron en una forma opuesta, es decir, con la cabeza hacia Jerusalén.

Mapeo del cementerio de la comunidad judía en Lima. ver aquí